1.7.15

La importancia de lo banal.

Hay cosas que no parecen importantes en su momento, o que no tomas por especiales, únicas, cosas que te pasan desapercibidas cuando las estás viviendo y que no te paras a imaginar cómo sería cuando te prohibiesen hacerlas.
Es algo curioso la "libertad de hacer", es algo que, por lo general, ninguno apreciamos demasiado hasta que notamos que nos falta.
Por ejemplo, hace poco he estado en el Primavera Sound, hacía mucho que no podía ir a un festival, que no me forzaba a mi mismo tanto, tantos días, tantas horas, tanta información.
Ya fui el año pasado, un sólo día, y otro más por la ciudad, estuvo bien, lo recuerdo con muchísimo cariño, por todo, pero esta vez todo era diferente.
No iba solo, para nada, de hecho la compañía no pudo ser mejor, la gente a la que vi, los grupos que disfruté, Barcelona y el Forum, todo genial. Lo viví con intensidad, lo disfruté, saboreé cada concierto, cada cerveza, cada abrazo. Parece una chorrada, pero esa libertad, el poder estar allí, es algo que necesitaba. Pero ese era yo, viéndolo desde la perspectiva de alguien que lo perdió todo y ahora recupera cosas.
Mis amigos, mis conocidos, la gente con la que coincidí allí, todos tenían algo de que quejarse, casi todos. Y es que la gente se queja de todo, todo el rato, con esta sensación de que podrán seguir haciendo lo que les plazca mañana. La gente no le da importancia a las cosas banales, al ahora, porque mañana lo seguirá teniendo, y esto en ocasiones es un error. Yo mismo, aún habiendo estado a punto de morir, todavía sufro y pierdo el tiempo con tonterías, dejo pasar oportunidades y luego me lamento.
Porque, aunque me joda reconocerlo, supongo que yo también soy como todos los demás, y sigo sin darme cuenta de lo importantes que son las cosas hasta que las pierdo. Porque somos unos imbéciles que no sabemos apreciar la libertad que tenemos, hasta que nos la quitan.



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